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2 jun 2011

Si Yo Tuviera Tu Edad

Cuántas veces habrá escuchado usted la frase, de esa persona con la mirada perdida, moviendo la cabeza de arriba-abajo, y un tono a medio camino entre el lamento de los años y la recomendación de la experiencia “¡Ay, si yo tuviera tu edad, y hubiera sabido lo que sé ahora!”. Es una frase que sin decir nada explicito, lo dice todo, porque trata sobre: fiestas, amigos, familia, sobre aprovechar las oportunidades, sobre sexo… Es una frase que rezuma vida por todas sus letras.

Antes de empezar, una aclaración…
Puede que ahora tenga usted esa edad y no sepa todo lo que tiene que saber, pero dispone del elemento esencial: el tiempo, y bueno, la juventud (y menos responsabilidad, y menos…).
Si usted ya ha pasado la juventud, no es tarde, y citando a Marcial le vuelvo a recordar “Créeme cuando te digo que no es de sabios decir: viviré. Tardíamente se quiere vivir el día de mañana. Vive hoy”.

Este post no va sobre filosofía barata ni de frases de azucarillo, que son precisamente como un café, aquí se escribe sobre frases y acciones que marcan tú día a día, o sea, la (póngale el adjetivo) realidad. Así que, comenzamos.

…un momento cualquiera de un día cualquiera, haciendo algún tipo acción, locura o simplemente se halle usted conociendo a alguien. En ese momento, ¡su momento!, no piense en que habrá más allá del próximo jodido día, de la vez que os despertéis o de la vez que termine. No te equivoques, no es un todo vale ni un “de perdidos al rio”, no. Es simplemente saciar al tiempo, parar las agujas del reloj o dejar el móvil apagado o sin cobertura.

Esas acciones deben ir acorde con sus principios, eso es inmutable. Serán aquellas que le apetezcan, que desee, que refleje su personalidad y su forma de hacer, y que tenga, lógicamente, su razonamiento.

Haya hecho lo que haya hecho, no busque excusas porque usted tiene, o al menos presume de tener, los principios bien claros. Bien, hecho está, ¿y qué? Esto no es un “a lo hecho pecho”, no, ni muchos menos. Esto es, que usted aprovechó el tiempo, que creyó que fue lo más oportuno o que simplemente le apetecía si más. Y es que para una vez que actúa su corazón no lo joda con su razón (perdón por el pareado).

Luego, las dudas, los llantos, o los arrepentimientos trátelo con la almohada. Pero vamos, si usted padece algo síntoma de lo antes citado, perdona que le diga, que ahí se esconde algo más que una simple acción…

Conclusión “No Gracias”
No es el resultado de lo que haya hecho (que también), es sobre todo el tiempo que ha estado haciéndolo (sea lo que fuere). Huye de slogans de vive el momento o abraza el segundo, hazlo, porque si fuese por el resultado de la vida, un servidor, no estaría aquí escribiendo estas líneas. Por último, le propongo que convierta el “ay, si yo tuviera tu edad…” por un “que me quiten lo bailao”.