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28 jun 2012

Las Novias Son Para el Invierno

Las novias son para el invierno y yo soy un jodido cabrón sin sentimientos. Esto es así. La novia en cuestión tiene que durar desde mediados de Octubre (con las primeras lluvias y los abrigos) hasta mediados de Abril con los primeros rayos de sol, rayos de los que desnudan abrigos. Durante ese periodo de tiempo el amor es bonito, la pelis el mejor plan y el brasero una maravilla. En inverno si pega, plan de peli, pizza y manta, acurrucaditos en el brasero. En inverno da pereza salir a la calle, llueve, hace frío y oye una novia da calor, algo de sexo y un plan para los domingos. Y este maravilloso cóctel llamémoslo amor. Coño, hasta da gusto dormir acompañado. Aunque este que escribe dice que para dormir, dormir, lo que es dormir, es mejor solo.

Ahora en verano, es otro cantar. Tira pallá que das calor (frase que nunca le dirás, porque no te atreves aunque lo pienses. Ah no, que es por amor, vale). Que si, que el amor es “mu bonico”. Pero en verano dormir junto con tu novia, ¡puf!, y encima para que sean de esas que son “estufillas”. Lo que hay que soportar.

Venga, vamos, al turrón. ElectroLatino y perreando con Juan Magán, todas las noches son una canción, diferentes, claro. Anuncios de cervezas, videoclips, playas, piscinas, paseos por el centro. Que si, que no sé qué pasa pero de Abril hacia acá aumentan el número de tías buenas. Ay, ese verano. En verano no pega tener novia, chicas en tops, mini-shorts, faldas, palabras de honor y demás bondades del sastre… (algún día me la pego con la moto por alguno de esos motivos). Vas a la playa o la piscina, y las mujeres en bikini, trikinis y demás… imposible no mirar, imposible concentrarse. Además te salen planes y más planes, que digo planes, fiestas, y más fiestas, y allí todos y todas más fáciles, más susceptibles, más “como la temperatura de estos días”.

A las mujeres no les gusta el deporte, en el verano hay muchos eventos del estilo y yo soy un machista y un misógino. Chicas no os gusta el deporte, y a nosotros los hombres no gusta hasta el campeonato de curling cuando lo ponen en la tele. Pues eso, y más en veranos como este que andáis preguntando e incordiando con preguntas para haceros las interesantes/interesadas cuando disfrutamos de tal espectáculo. Sois un auténtico coñazo. En Verano, y más como este, tienen lugar todos los eventos deportivos y si, a ellas no le gusta

Por favor, ¡qué superficial soy!. Para resumir y como dice Henri de Montherlant, en su significado más banal, “Donde hay amor no hay libertad”, así que solo me queda despedirme diciendo que “Amor, volveré a reconquistarte en los primeros días de frio… cuando no me haya comido una rosca y comience a echarte de menos”.

15 dic 2011

El Pelacaramelos

Ante dos productos que tienen las mismas funciones, la lógica dice que usted se quede con el mejor de ellos. No hay más, ni para mí, ni para usted, ni para nadie. Su decisión se basa en las características de dicho producto, si, jodido packaging que viene de fábrica. En la vida y en el ligar no hay moraleja, ni películas de dibujos animados donde el ogro se beneficia a la princesa, olvídese.

Situación, volvemos a esa noche donde los gatos se vuelven pardos, donde lo que es tocino a las 3 es jamón a las 6, ya saben. Volvemos al clásico del blog comer-beber-follar. No joda, es tan simple, es tan complicado. Esta historia vale para cualquier sexo, para cualquier gusto y condición, incluso para el protagonista del anuncio de Tresemmé.

Al turrón, nunca mejor dicho. Una noche, de esas dónde usted le entra al guapo o guapa de turno y sí, esta noche parece que sí. Se crece, saca todo el arsenal compuesto de: simpatía, algún  piropo (que oscila entre el gremio de la albañilería y Gala), e incluso se atreve con unos pasos de salsa. Ahí está usted conquistando pero pasan las horas y no termina de concretar, de culminar la jugada. Apuesta todo a esa baza, a una buena baza, ya no hay otros/as, ¡dame dos qué voy!. Mientras la otra persona se deja querer, le da bola para que usted siga, pero su decisión ya está tomada. Llega aun momento (suele ser al final de la noche) donde decirle darlo todo, saca el armamento pesado y se lanza. Ella con una sutil expresión le rechaza o le hace una cobra, se escuda en cualquier escusa del tipo: que tiene novio, es que mi amiga... y se larga a todo prisa con un “adiós, muy buenas”.

¿Qué ha pasado?
Pues que usted es un pelacaramelos. El Pelacaramelos es un derivado del Pagafantas pero concentrado en una sola noche. Usted ha sido utilizado como compañía para pasar la noche, para dar celos o para subir el ego. Está claro, ha sido el aperitivo, le ha puesto a tono (a ella y a su ego) para que otro/a (novio/a, follamigo/a o llámelo como quiera) se la beneficie, en esa misma noche, un tiempo más tarde. Permítame que le diga que usted ha sido el mal menor de esa noche. En otras palabras, usted ha pelado el caramelo para que otra persona se lo coma. ¿Y usted? Aturdido del semejante hostión, sin margen de maniobra, se irá a casa solo, multidestruido y con el calentón de un par de narices.

¿Pelacaramelos? No, Gracias
La moraleja está clara, no invierta más tiempo de lo necesario. No pierda el tiempo en los medios si no ve/intuye un buen fin. Es  fácil, si usted se da cuenta de esto, basta un “adiós, muy buenas” y a por el/la siguiente. Si no lo hace, ya sabe lo que es: un pe-la-ca-ra-me-los.

6 oct 2011

No Ha Dejado De Doler

Si usted no ha leído “Querer y Dejarse Querer” le recomiendo que lo haga puesto que es la primera parte de este doloroso post. De todas maneras le refresco la memoria, así sin preliminares. Usted se quedó queriendo querer, a corazón abierto, vulnerable, sin ningún tipo de defensa y lamiéndose las heridas que le hizo aquella persona a la que no supo querer a tiempo. Usted ya consumo las promesas baldías del “todo va a cambiar” y de “no cometeré más errores”. Ahora quedan arrepentimientos, ¡cuántas cosas cambiarían si usted volviese atrás!. Y no dude que fue usted quien dejó marchar a la persona que amaba, que no luchó lo suficiente y que no la olvida aunque lo haya intentado todo.

¿Y ahora qué?
Se fue, se acabó, en ese jodido instante se da usted cuenta de que va a ser difícil olvidar a aquella persona que tanto le ha marcado, con la que tanto ha vivido, con la que tanto ha sentido y la que ha amado (y ama todavía)… Perdido. Es una sensación de vértigo, de vacío, acompañado de tristeza y tal vez de lágrimas. Y ahora solo le queda y le quedarán los míseros recuerdos que actuarán de narcótico, como un sueño. Usted  recuerde, tal vez sienta, pero no es real. Todo esto es puro opio y más madera para ese dolor que se está convirtiendo olvidar a aquella persona. Dolor de quererla y no poder tenerla.

En esos días, tal vez meses, usted la andará buscando entre tanta gente, intentando oler aquel perfume, su perfume porque solo es suyo, recordando sitios donde haya compartido algo con esa persona. Desesperadamente, usted se agarras con fuerza al algo que evoque tiempos pasados. Porque, sea sincero no hay un dolor mejor que el echarle de menos. Admita que no ha dejado de doler porque no ha dejado de querer, y no ha dejado de querer porque no ha podido olvidar. Porque si, aunque a veces quiera usted olvidar, la mayoría de las veces quiere usted recordar. Reconózcalo, a día de hoy si esa persona le dice ven… ¡Ay, si le dice ven!.

Conclusión “No, Gracias”
Puede que usted crea o no en las segundas oportunidades y reconquistas. No seré yo quien le rebata. Lo único que le garantizo es que toca ponerse en pie, sacar el orgullo (el bueno), ese que tan dañado ha quedado, aprender de lo ocurrido, buscar clavos que despecho o no le hagan olvidar (es duro pero es así) y volver a empezar.  Empezar porque afortunadamente aún queda mucho por vivir y deje al tiempo que trate de curar esa gran herida porque usted solo no puede. Aunque hoy, todavía…