Mostrando entradas con la etiqueta Cuernos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuernos. Mostrar todas las entradas

12 ene 2012

Putas y Cabrones

Porque todos hemos sido alguna vez un poquito putas y un poquito cabrones –para ambos sexos igual– y porque quizás también lo han sido con nosotros. Lo único reseñable y lo que marca la diferencia en esos momentos es la palabra, o sea, la honestidad. Y es precisamente ahí donde se demuestra quien es hombre, quien es mujer. Hoy, como en una nube de tags, relaciones, amor-odio, traición y cuernos. Esto más que un post parece un culebrón, ¡dale!.

Te dejó, puede que te hiciera la técnica de Tarzán, fuiste el último en enterarte y te quedaste como el borracho que baila solo en la pista de baile, o sea, solitario, ridículo y haciendo el jilipollas. ¡Zas!. Pasando el mal trago y poseído de rabia y un brillantez mental inaudita pronuncias la frase –todavía entre lágrimas y lamentos– “todos los tíos son unos cabrones” o un “todas las tías son unas putas”, trago al cubata y vuelta a empezar. Pues eso…

Lo que se esconde tras esta frase es rencor con una mezcla de decepción e impotencia, y rabia, mucha rabia. Todo hay que decirlo, esa frase es una frase cobarde, muy cobarde, y que deja en mal lugar a la persona que lo ha dicho. Es una jodida frase de perdedor/a. Es una frase que irradia dolor en cada vocal. Es una frase que se dice para creerse superior cuando en realidad es todo lo contrario. Esconden resignación, miedo, cobardía y rencor porque han sido dejados o porque le han hecho una putada, pero eso sí, volverían con su anterior pareja sin dudarlo. ¡Viva la personalidad!, calzonazos aparte solo decir que…

Decir que no hay fórmulas, ni fiestas, y las reuniones con los amigos/as apenas sirve de pañuelo. Incluso en esas circunstancias no hay ganas de clavos, esos que son imprescindibles para quitarte de la mente al otro/a y para que no termine de morir tu bajo ego o vida. No hay más, porque lo único que hace falta es tiempo. Y es precisamente en esas situaciones, tanto si dejas como si eres el dejado, donde se demuestran dos cosas importantes: si hay clase y señorío, y si él o ella merecen la pena.



                                                                                                        “Aquí un puto, aquí un cabrón”

11 ago 2011

Los Ataques De Dignidad. Cuernos y Calentones


Post de verano que va a repartir “cuernos y calentones” como la persona que sufre los ataques de dignidad. Así que cambiamos la frase y la adaptamos “querer y no deber” porque por poder…  y más en verano. Matizo una cosa los ataques de dignidad le puede dar tanto a hombres como a mujeres, aunque principalmente son las segundas a las que más sucede puesto que tienen más escrúpulos y conciencia que los primeros. Porque los hombres ¡te-li-ta!.

¿Qué es el ataque de dignidad?
Para un ataque de dignidad hace falta un triangulo amoroso: una pareja y una tercera persona. Siempre se da entre un integrante de la pareja y una tercera persona. En el ataque de dignidad hay seducción, tonteo, mucho tonteo, algún beso, besos y quién sabe, quizás algo más pero siempre sin llegar a mayores. Puede que se dé solo en una noche, en varias semanas, o en meses, incluso esporádicamente (cada noche de fiesta). Se dan miles de situaciones calientes e irresistibles pero una vez que se va a…. La persona que tiene pareja le sale el orgullo y se vuelven dignas/os en un ataque de raciocinio. El ángel vence al diablo.

Pongamos un ejemplo (Repito, puede suceder en hombres y en mujeres)
Maite ama a su novio, Darío, pero tontea con Arturo a través de mensajes o whatsapp subiditos de tono, de propuestas indecentes, de tuentis/badoo, de llamadas a escondidas y demás. Todo hasta el día que se encuentren.

¡Uf! Arturo y Maite, en una discoteca con alcohol de por medio. Hablan, flirtean, tontean, con cara de no te digo nada pero todo digo y te follo todo, te toco el brazo, te busco con la mirada para devolverte una sonrisa picarona, de un ¡ay, no me digas eso! Todo se va calentando, pero…  (Todo esto proceso de repetir tanto como se quiera, no sé si me entienden).

…Pero
Una vez metidos en faena, el ataque de dignidad. O sea, toda la noche, incluso días, calentando al personal y de buenas a primeras cuando la cosa se pone seria va usted y se acuerda de su pareja. “No, no puedo, tengo novio”. Usted por la razón que sea, en ese momento se vuelve una señora o un señor y dice que no, que no puede ser, y matiza “yo no hago estas cosas”.

Lo que no puede ser es que usted esté flirteando, tonteando, calentando, besando y algo más, y después querer ser un hombre o mujer de bien. No se puede pasar de ser un zorrón en todos los niveles a señor/señora, porque no, porque ya se has delatado.

Resultado
  • El tercero es cuestión termina calentón, con un casi, que es como nada, y con un poco de autoestima. Si está enamorado/a de la persona de la dignidad es poco recomendable.
  • La otra parte de la pareja. El/La que menos se entera o el último en saberlo. Esta persona confía en su pareja y es feliz, cuando realmente es un cornudo.
  • La persona a la que le da el ataque de dignidad termina con un calentón pero con el ego subido. Este ataque dignidad o cuernos a medias denota que no quiere a su pareja  por mucho que se niegue. Porque con el ataque de dignidad lo único que hace es daño, y lo único que espera es que llegue alguien mejor para cambiarlo por su actual pareja, lo que se conoce como la técnica de Tarzán. Este tipo de personas son poco recomendable puesto que si lo han hecho una vez, repetirán. No tienen solución. A estas personas se les conoce como calientapollas o mojabragas.